El momento que tanto temía que llegara ha tenido que llegar. No sé si en la mejor o en la peor época, pero llegó y ahora estoy con sentimientos cruzados.
Aunque es más habitual de lo que creía, me duelen cosas que no me corresponde que me duelan y siento lo que hace mucho tiempo que no conseguía sentir.
Estoy resolviendo algunas de las curiosidades que he tenido durante un tiempo, y los resultados no son los que alguien querría oír, pero tengo que reconocer que consiguen hacerme sentir algo bueno.
Necesito que la vida retroceda y que las cosas sean más simples. Desearía no haber ido tan deprisa y ser tan insistente en algunas cosas, porque quizá me arrepienta de haber dicho algunas cosas de más.
Y me siento fatal, porque nadie se merece que le hagan lo que siempre termino haciendo yo, pero también me siento fatal porque siento que no estoy siendo real, y con el tiempo se verá todo lo que sentía sin sentir.
Lo peor de todo esto es que una vez más se quedará todo en el tintero y en unas semanas todo volverá a ser tan normal como hasta ahora, cosa que por una parte está dentro de mi zona de confort y por otra es lo que menos me gustaría que ocurriera.
PERO la vida adulta es así guste o no, y a mí se me empiezan a terminar los días de juventud alocada.
A base de fuerza mayor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario