Me gustaría ser capaz de escribir, aunque me gusta saber que no puedo porque estoy bien. Me siento bien porque después de mucho tiempo hay hechos de los que me enorgullezco a pesar de no ser míos, y me enorgullece saber que he sido capaz de ayudar a una persona con su mente sin llegar a manipular como hasta ahora parecía que estaba haciendo.
Lo que sí que me gustaría escribir es la respuesta a la pregunta: "¿Y ahora qué?", esa que siempre resurge de vete tú a saber donde... Quiero pensar y me gustaría creer que todo o casi todo seguirá como hasta ahora con cierto toque de cambio,
quiero pensar que sabré ser la misma mente que era y que no influirá demasiado para mal ningún cambio. Me gustaría creer de verdad que somos capaces de soportar un cambio grande igual que uno pequeño, porque siempre que hay confianza y capacidad de hablar las cosas sin rencores y sin segundas, las cosas se afrontan mejor y se supera con más agilidad cualquier obstáculo.
En realidad nada de lo que escriba aquí ahora será nuevo para quien lleva mucho tiempo conociéndome, está claro quién y cómo soy y desde el primer día quedó bastante definido que yo no suelo ser una persona de cambios grandes en poco tiempo si no los acepto bien.
La diferencia de este gran cambio es que lo acepto bien, a pesar de que es un cambio que sucede en un periodo de tiempo quizás demasiado breve para lo que en realidad merece, pero son cosas que, para mi, tienen que pasar sí o sí. No me gusta evitar las cosas que sabes que van a ocurrir quieras o no, simplemente tengo que afrontarlas. A veces te gusta, a veces no, pero la gran mayoría de las veces obtienes una GRAN RECOMPENSA después de aceptar la situación.
Por eso como consejo digo, corrige tus errores, piensa aunque sea lo mínimo antes de actuar, ten en cuenta lo que pretendes conseguir con tus actos y quiérete, quiérete muchísimo. La única persona que vale después de todo esto eres tú y eso siempre lo tendrás que tener presente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario