A veces me paro a mirar hacia atrás simplemente por el hecho de observar todo el camino recorrido hasta hoy, y la mayoría de las veces me admiro por estar donde estoy y de la manera en la que estoy. Jamás me habría imaginado que tú hubieses hecho que todo esto sea de esta forma y no de cualquier otra, que tú eres la persona que me hace destacar por lo que soy y no por un maldito nombre. Y casi siempre me río de lo estúpido que fue el comienzo de todo esto. Ni siquiera podríamos llegar a imaginarnos que fuésemos a vivir tantísimo de tantas maneras.
Después de tantos altibajos en todo esto, sabes igual que yo que lo que me hace seguir en pie y tirar de todo lo que hay en mi vida es tu sonrisa. Y que sin esa sonrisa probablemente no habría sido capaz de llegar hasta donde estoy. Porque cada abrazo para mi habla sólo, que no necesito hablar para que me entiendas, que me conoces casi tanto como me conozco yo. Porque me llena cada vez que me dices "me encantas", desde el primer día me has demostrado que eres muy grande y que puedes hacer sentirse grande a alguien como yo con pocas palabras o hechos. Siempre con más y con menos pero siempre adelante, y muy pocas veces nos hemos alejado de lo que realmente buscamos el uno en el otro. Me gusta saber que siempre que necesite un abrazo lo puedo tener, que tengo a una persona de confianza con la que poder tratar sea lo que sea.
Y que por mucho tiempo que pase, por muchas cosas que sucedan, después de todo y tanto, eres y serás el único. Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario