Es tiempo de cambiar, marcar una pausa, empezar a luchar por una sola causa. Sonreír por que me espera y no querer volver atrás.
Quisiera ser capaz de andar sin oír mis pasos, aprender a hablar sin exigirme demasiado.
Está claro que necesito darme un respiro, no puedo ser tan pesimista y negativa conmigo misma y debería pensar un poco en mi antes que en el resto. Consigo valorar a los demás pero no a mi y es eso lo que he de cambiar. Tengo que lograr cumplir mis sueños sin prisa pero sin pausa, andar sola y verme segura. Saber que soy suficiente para mi misma y que en realidad no necesito nada más.
Quiero silencio en mi vida, un poco de armonía quizás, aprender a organizar un poco mi vida, dejar de controlar el resto de las mentes.
Es tiempo de luchar y prometerme no rendirme, ir a por todas persiguiendo mi objetivo. Sé que ésta es mi oportunidad y que no debo desaprovecharla, que por una vez me merezco ganar. Quiero hacerte lograr ya no olvidar, sino aceptar lo que tienes y seguir adelante marcando un punto y aparte entre fases. La vida se trata de saber afrontar los hechos que con los años van pasando y a medida que crecemos nos vamos dando cuenta de que cada vez resulta más fácil.
Y si alguien que estuvo presente en una de las fases de tu vida de las que dejaste atrás te dice algo a "¿tan poco te importaba que me has dejado atrás con tanta facilidad?", dile que no se puede vivir estancado en un pasado que no funcionó, que hay que avanzar, pero que eso no significa que te hayas olvidado, tan sólo te has quedado con la parte más bonita y con lo necesario para poder seguir sin retroceder.
Una vez me contaron que la utopía se alejaba 2 pasos cada 2 pasos que tú avanzabas hacia ella y al principio pensé "menuda estupidez, así no se consigue nada". Hoy pienso que en realidad esa es la única forma posible de avanzar sin tener que mirar atrás. A veces me creo que todo en mi vida gira en torno a la utopía y los objetivo a largo plazo.
Cuanta menos posibilidad de hablar tengo más me inspiro, me sumo puntos negativos por cada derrota, me sirvo otra copa mientras veo al cielo llorar y pienso "¿quién será la zorra que le ha hecho llorar ahora?". Sólo somos personas y algunos están por confirmar... Deja de llorar y échale cojones que en la vida no es todo caminitos de colores ¿sabes?
Alguna vez lamenté alguno de mis errores, pero sin demorarme afronté soluciones. Yo quizás te entienda y eso, pero dime ¿quién me entiende a mi? soy la mente retorcida de la que siempre huyes, mucho tienes que correr porque no te destroce chico.
Buscando caminos alternativos te encontré a ti, camino alternativo de evasión. Multiplicaste mis ganas de luchar ya que poco a poco me ibas dando motivos para hacerlo. Supongo que ahora sólo me queda esperar a ver qué pasa ahora y, como dijiste tú, que la arena dicte poco a poco el camino a seguir. No me preocupa la idea de perderte porque sé que tu palabra vale mucho y tu palabra ne dijo que siempre ibas a estar a mi lado. Sé que puedo confiar en ti siempre y que todo lo que me preocupe, sea lo que sea te lo puedo contar.
Y si en algún momento dudé de si realmente era cierto lo que decías que sentías o sientes por mi, ahí has estado tú para sacarme de dudas con alguno de tus detalles que tanto me gustan.
He llegado a un punto en el que soy capaz de cualquier cosa con tal de que sonrías, porque me llena ver que sonríes por mi. Te merecías un respiro y me alegro de haber sido yo la que te lo ha conseguido.
Vales más que nadie, mucho mucho mucho más que nadie, tenlo presente.
Deberías saber que jamás le he dicho a nadie un "te quiero" sincero a la cara. ME IMPORTAS MUCHÍSIMO.
Aprendí de ti que todo se demuestra y con el tiempo todo se paga, que con la lucha y la constancia todo se consigue. Que he de perseguir mis sueños porque soy capaz de lograr todo lo que me proponga.
Parece que no pasa el tiempo cuando te veo y la verdad es que me evado como nunca estando contigo. Eres ese paréntesis que necesito de vez en cuando para querer seguir siendo yo. Y el simple hecho de mirarte a los ojos y que tú también lo hagas me hace grande, muy muy grande.
Cosas que sólo tú y yo conocemos, una historia de tiempo atrás de la cual me enorgullezco. Tú, eres grande, confío en ti lo suficiente como para quererte en todos los sentidos.
Lo único que pido es que esa sonrisa que te sale cuando estás conmigo no desaparezca y me da igual lo que eso cueste y/o conlleve. Me importas más que yo misma casi, y no me importaría pagar caro por tu sonrisa sincera. Algo que jamás podré olvidar son tus abrazos, lo que más has necesitado.
Me encanta todo esto desde el primer día y me encantas tú desde que te miré a los ojos por primera vez. Mil veces he pensado "seré un capricho, para salir de la rutina", y de hecho a veces lo sigo pensando. Sin embargo después de tanto no soy capaz de creerlo en iguales cantidades.
A veces tengo la sensación de que eres como mi ángel de la guarda, me haces estar segura de mi misma incluso cuando no estás.
Estoy tan cómoda que ni siquiera sé que espero conseguir ahora. Lo único que sé es que he tomado una decisión correcta al elegir quedarme contigo y no con mi forma de vida anterior. Siento que de esto aprendemos los dos y tengo la sensación de que ambos sacamos las ganas de seguir adelante del otro, como si nos necesitáramos y nos complementáramos.
No me arrepiento en absoluto de nada de lo que hemos pasado y me gustaría que tú tampoco lo hicieras.
Y quiero que sepas que todos los pequeños detalles y todas las indirectas por tu parte me demuestran que realmente te importo y que aunque sea poco te acuerdas de mi.
Cada beso tuyo me hace especial porque me recuerda el motivo por el cual estoy aquí. Me dice que todo lo que hago por estar contigo un rato merece la pena y que me valoras realmente como me merezco. Y sé que es así porque tus ojos no mienten y aunque así lo hicieran, no tendría ningún sentido mentirme después de todo.
Porque ahora más que nunca, TÚ me importas más que nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario