Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

miércoles, 31 de octubre de 2012

Miradas e imposibles.

De un tiempo a esta parte han cambiado muchas cosas. Una de ellas, que ya no me miras igual que antes. Ahora tu mirada esta llena de cariño y has dejado a un lado la tensión. Me gusta verte por como me miras, es algo que desde siempre me ha fascinado. A día de hoy si me faltaras dejarías un vacío que sólo tú podrás llenar siempre. Después de mucho pensarlo me queda claro que no podré odiarte nunca, no sería capaz. Hemos vivido tanto que la confianza es impresionante y me alegro de haber llegado hasta aquí juntos.
A pesar de todo me sigues pareciendo un imposible. La posibilidad de estar contigo para mi cabeza parecen ser nulas, sin embargo mis manos te piden que no te vayas nunca. Eres lo único que me hace sonreír últimamente y me encanta que seas tu. No me gustaría nada que quisieras alejarme de tu vida en cualquier momento de ella, no por nada, sólo que me hundiría y no parece ser agradable. Porque sigo pensando firmemente que después de ti no hay nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario