Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

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miércoles, 31 de agosto de 2011

Cuando estás cómoda.

No hay mayores palabras que un silencio entre dos personas que son como uña y carne. Amigos con los que tener confianza a la hora de salir, gente que te dice lo que piensa intentando no hacer daño, y gente que te miente con tal de fastidiar. Lo peor de las mayores palabras es, que cuando quieres callar algo hacia esa persona, es prácticamente imposible que no se dé cuenta. Los abrazos de los amigos con los que tienes confianza son demasiado sensibles. Ten cuidado corazón, a quién decides escoger para enamorarte esta vez, que tus errores los pagas más tarde.

lunes, 29 de agosto de 2011

Cuando le conoces [modo 1ª persona]

Lo mio es irónico, le digo que le quiero, que siempre voy a estar ahí, que me gustaría estar con él, que hay canciones románticas que me recuerdan a él, y me como el coco con sus problemas con el único fin de ponerme en su situación para poder ayudarle,y él lo único que hace es decirme lo mucho que la quiere a ella, que es su vida y que jamás van a separarse y blablabla. Yo ya no sé que hacer, parece que no se da cuenta de todo lo que intento hacer por él a pesar de la distancia, que me gustaría pasar con él momentos inolvidables ya que para mi él es una persona especial, que jamás he conocido a alguien como él, y probablemente no lo haga nunca. No quiero perderle ni como amigo ni como algo más, no quiero olvidarme de las probabilidades que tengo de que me dé un abrazo en cualquier momento, de que con su sonrisa me alegre el día. Aunque siempre puede que me esté equivocando y no deba luchar por él, pero si no lo intento, nunca lo sabré.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Cuando resurge de la nada.

["Quiero que me llames para decirte algo". Mierda. ¿Qué pasa ahora? Joder... Y yo pensando que te había olvidado.]
La gente cambia, tanto que a veces me asusta lo que tenga que venir después. No sé nada, soy una desconocida en este pañuelo de mundo. Si el mundo es un pañuelo nosotros solo podemos ser... bueno, eso. De tanta gente tuviste que elegirme a mi, tuviste que poner tus ojos encima mia. No entiendo tu empeño en algo de lo que ni siquiera estás seguro. Y claro, luego está ese momento en el que ¡ZAS! lo sueltas todo. ¿Y qué hago yo? Pues nada, que voy a hacer. Lo único que puedo hacer es, o hacer caso, o ignorar el mundo. Voy camino de la segunda opción.

martes, 23 de agosto de 2011

Cuando aparece una nueva sensación.

Hoy he sentido la mejor sensación de mi vida. Jamás nadie me ha hecho sentir así. Hay detalles que por pequeños, insignificantes e inútiles que parezcan, a veces pueden ser enormes para una persona, tanto que puede hacer que aparezca su sonrisa más costosa de sacar, la sincera. Una llamada, unas notas al teclado, unos timbres de voz perfectos, un poco de imaginación y una risa cariñosa. Un par de historias graciosas, otra seria para calmar, pero siempre manteniendo el buen tono, un nombre junto a otro, cosas absurdas que decir, atontamientos por los "te quiero" y varios enrojecimientos a lo largo de la conversación. Sólo bastan dos personas con cierto cariño y mucha confianza, es suficiente para tener un buen día por una llamada perdida. [Te quiero]

lunes, 22 de agosto de 2011

Cuando dependes.

¿Y qué más me da? Siempre he estado sola y porque lo esté durante más tiempo no voy a morirme ni nada similar. Necesito estar sola por un tiempo más que nada para aprender a estarlo, para independizarme un poco de la sociedad. Me influyen demasiado las personas que están a mi alrededor apoyándome cada día y apoyándose en mi cada vez que lo necesitan. La cuestión es que no me molesta demasiado, pero siento que necesito la compañía sí o sí todos los días para no estar "marginada", cuando yo en realidad soy una niña solitaria, y siempre lo he sido. Agradezco la compañía de muchos, aunque solo necesite la de unos pocos de vez en cuando.

sábado, 20 de agosto de 2011

Cuando mi felicidad empieza por A.

Que la única persona que me importa ahora mismo, me diga que me hace sentir mal me hace sentirme mal, porque se siente culpable de algo que ni siquiera pasa. Y que me diga que ha intentado lo que menos deseo ahora mismo, me hunde en la mismísima soledad. Tan solo con pensar que podría perderla en menos de un segundo me hace sentirme culpable, culpable de no saber qué hacer cuando está de bajón. Las ganas que tengo de ver su sonrisa y sus ojos alegres no lo sabe nadie, pero nadie. Nadie se hace una idea de lo que importa esa persona en tu vida. Soy de las que dependen de una persona cuando ésta se hace demasiado importante es su vida, aunque después me cueste algo volver a ser independiente, sé que no estaría mal a su lado, que en verdad podría ser yo y no fingir nada. Por eso amo a esa persona.

Cuando no puedo hacer nada :(

Intento quitarme de la cabeza la idea de que algún día voy a estar a su lado. Pero es que no puedo, es que sigo teniendo la esperanza de que algún jodido día pueda estar junto a mi, porque le quiero, es más, en cuanto a lo que conozco, lo amo, lo amo como jamás amé a nadie, es la persona que, además de mi propia familia, me importa más que las que aparecieron en mi vida. Me muero cuando deseo estar a su lado aún sabiendo que no puedo. Lo único que nose queda y que nos medio-une, es el hecho de mirar la Luna en el mismo momento, juntos en lugares separados, un punto en el común cielo de la Tierra. Joder, puta impotencia que no me deja hacer nada. OLVÍDALE, me dicen, NO SÉ HACERLO, contesto. No ahora. No a él...

Cuando estás sola.

La impotencia de que esa persona no te coja la llamada, el no saber qué está ocurriendo. En realidad sabes que la cosa está mal, pero no sabes cuánta gravedad tiene. Joder, te desesperas no sabes que hacer apenas te preocupas de lo que estás haciendo tú. Entonces piensas que esa persona es más importante que cualquier otra que haya pasado por tu vida, jamás has sentido algo así hacia nadie. Y te planteas tus sentimientos. Le amas pero no puedes decirlo aún, apenas le conoces no sabes como es, puedes esperar cualquier cambio de su parte. Tienes miedo de que algo cambie bruscamente y puedas quedarte sin él. Haces lo posible por evitarlo... no puedes, lo tiene todo en sus manos, tus sentimientos, tu corazón y toda tu mente está en sus manos, sin miedo se lo diste todo... todo.

viernes, 19 de agosto de 2011

Cuando se te acerca lo peor.

En este momento me pienso las cosas. Joder, sería un cambiazo la experiencia, no podría aguantar y entraría en una depresión bastante grande. Me hundo con las palabras de su boca y no puedo aguantarme las ganas de llorar. No sé como pueden haber llegado a este punto tras 22 años, que se dice pronto... Son lo más importante para mi, no quiero en absoluto aceptar esa elección, y voy a intentar por todos los medios que no se rompa algo tan fuerte como puede ser eso. Pero claro, hay cosas que no están en mis manos, y que son ellos mismos los que tienen que entender y darse cuenta.

Cuando tengo que esperar al tiempo.

Mi cabeza le da muchas vueltas a todo. Tiempo. Tan sólo 22 días de límite, alguno más quizá.. En el momento en que sepamos qué se siente al estar juntos, en la misma habitación, en el mismo lugar y ambiente, entonces quizá podramos ver qué queremos en realidad. Una propuesta mejor, una inesperada visita durante mis escasas vacaciones. Playa, noche, mar... suena bien. Sería un honor para mi la oportunidad de tenerle cerca sólo para mi, algo que no salga de aquel lugar, que sea un secreto entre la playa él y yo... Una de las cosas más bonitas que podría tener la oportunidad de hacer. Pocas veces puede que me pase eso, al menos hasta dentro de 2 o 3 años. La impaciencia es superior a mi.

jueves, 18 de agosto de 2011

Cuando no mido las palabras

Supongo que me merezco el trato que me dan, ya que yo no soy especialmente cuidadosa con lo que digo. A veces se me escapa y a veces lo digo adrede, lo único que se es que muy pocas veces me arrepiento realmente de algo que haya dicho, y si lo hago no vuelvo a recordarlo en ningún momento puesto que me arrepiento. Las veces que me equivoqué al hablar y decir algo raro a la persona equivocada, me vi negra para poder explicarme. Puede que lo único que deba hacer es dejar de depender de lo que la otra persona piense de mi y si me equivoco, reconoceré que lo he hecho y me disculparé, y no negaré nada que haya dicho/hecho. Aunque también he de reconocer que los he cometido gordos, gordos...

Cuando no sé quién soy

No es típico en absoluto cuando al intentar ser feliz ocultas las razones por lo que no lo eres sólo para que los que son infelices puedan sentirse mejor. De todas formas probablemente no cuente lo que me pasa porque soy una niña, solitaria y auto-marginal, que no se fija ni en defectos ni en otras cualidades positivas de sí misma, que le importa una m***** lo que esté pasando dentro de su alrededor y se fija más en lo exterior, en lo que hay fuera de su vida. Las personas que caminan por la calle con la cabeza mirando hacia el suelo probablemente no quieran ver a nadie, y probablemente también estén escuchando música con unos auriculares que les aíslen del mundo. Pues esa persona soy yo, solo que yo no voy mirando al suelo porque no quiero hablar con nadie, simplemente miro al suelo porque me parece que en él hay cosas mucho más interesantes que las propias personas, que lo que sus palabras intentan decir. Considero que todos somos libres de decir lo que queramos, pero respetándonos unos a otros. Y creo que las mejores palabras son las que no decimos, el verdadero mensaje está en lo que callamos. Quizá debamos escuchar más al silencio que al propio sonido.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Cuando los imanes se repelen.

Mi forma de pensar se está renovando, antes pensaba que el amor a través de internet no era real y que sin ver a la otra persona no se puede amar. Y sin embargo no sé si pensar que me estoy equivocando, pero lo que sí sé es que algo hay, que no es del todo mentira. Yo sé que siento pero no sé qué es lo que siento. O quizá si pero no quiero pensarlo. No quiero sentirme culpable y por eso quizá intente no escuchar a mis pensamientos, por eso quizá intente no hacer caso a mis sentimientos. Pero no todo sale siempre bien, puede que algún día me equivoque y también puede que te arrastre conmigo.

martes, 16 de agosto de 2011

Cuando te sientes mal.

No hay nada peor que la impotencia de no poder ayudar a una de las personas más importantes en tu vida, y que por no ponerla peor, piense que no quieres hablar con ella o que te lo tomas mal. Lo único que quiero es poder ayudar a la gente que me importa, porque si esa gente está psicológicamente feliz, a mi el resto no me importa, solo me importan las personas más cercanas y en realidad es lo único que quiero. Espero que esas personas sepan esto y sepan también que odio que me mientan cuando me dicen cómo están. Solamente busco ayudar, no que me tomen por una madre ni nada por el estilo.

lunes, 15 de agosto de 2011

Cuando no sabemos ni lo que queremos

Muchos queremos que la ficción supere a la realidad porque ésta es demasiado hipócrita. Sin embargo, queremos que las cosas que nos pasen sean REALES y junto con ellas las personas. Nos volvemos locos si alguien importante para nosotros nos dice lo que siente por nosotros, y ahí preferimos vivir la realidad. En resumen, con todo eso quiero decir que en realidad, los hipócritas somo los que queremos vivir una ficción pensando en lo real.

Cuando es difícil.

Todo cambia con un poco de sinceridad de parte de ambos, estamos más expuestos a que el otro juegue con nosotros, pero si tenemos confianza se supone que no debería de importarnos. Hoy el día es muy raro, estoy a base de supuestos y todavía no he pensado nada en seguro. Estoy bastante preocupada porque no sé si es correcto lo que estoy haciendo, parece que ya no es igual nada y me preocupa perder esa picardía que tenía con él. Él. Poco a poco se hace más importante en mi mente y aún no entiendo porqué. Se supone que a mi la gente que llega a mi vida pero que no está presente día a día conmigo, cara a cara, no debería importarme tanto como los que sí lo hacen, sin embargo él es más importante que muchos de los que están aquí conmigo. Aún no creo que a través de una pantalla sea tan fácil todo. Sólo sé que me importa porque al fin y al cabo es una persona que comparte muchas cosas conmigo y quieras o no eso cuenta. No me disgusta, todo hay que decirlo, pero tampoco es que sea lo más maravilloso que tengo porque cuesta eso de sentir y no poder expresarlo. Es muy difícil.

Cuando te ves tan solo.

Son más de las doce. Estoy andando por una calle ascendente con los auriculares puestos, escuchando nuestra canción. Mis dos acompañantes me son ante todo fieles, no como los seres humanos, que jamás te puedes fiar. Ellos son la luna y la música. Es lo único que dudosamente pueda dejarte solo en alguna ocasión. Camino mirando al suelo, así como sin prisas. Miro al cielo y la veo, casi llena. Sonrío, ya tengo un recuerdo más gracias a ella. Se podría decir que es la que rige los acontecimientos que deben pasar en mi vida. La música acompasa el ritmo de mis pasos, así no pierdo el compás de la canción. De pronto sonrío. Qué estupidez.

domingo, 14 de agosto de 2011

Cuando el centro te agobia.

Las horas pasan y con su tic tac el tiempo se pierde, el mar está tranquilo y en el cielo se ven las estrellas. No hay de que preocuparse, la playa está sola y la arena fresquita, se oye la música de la verbena de fondo. La brisa de la noche ayuda a refrescar el ambiente húmedo y salado. Tras unos momentos se deja de oír la música de fondo para escuchar el nítido sonido de una guitarra española al compás de las olas, con acordes suaves y agudos, con la finura de las estrellas de esta noche. Ahora tan solo cierra los ojos, escucha y limítate a soñar.

Cuando le conoces [PARTE 5]

Parece que va mejor, miras las cosas desde otro punto de vista. La gente te anima y sobre todo él, hace que te sientas mejor contigo misma. "Bueno, al fin y al cabo, que pase lo que tenga que pasar". No sabes si hacerte caso y apartar la mirada de lo que pueda pasar, o estar más pendiente del exterior que de ti misma. Él te apoya, te anima e intenta evadirte. Te das cuenta y piensas que si algo malo puede pasar ahí fuera tú tendrás apoyo emocional por su parte, te quitas un poco de agobio de encima. Recuerdas la llamada telefónica. Hacía mucho tiempo que no sonreías de esa forma cuando alguien te llamaba por teléfono, fuera por el motivo que fuese. Y él lo hizo, él consiguió en poco tiempo algo que muchos no pudieron lograr. Vuelves a sonreír. "Es tan atento conmigo que muchas veces odio los kilómetros y todo lo que les acompaña" piensas. Qué felicidad más tonta.

Cuando le conoces [PARTE 4]

Amanece y sabes que no va a ser igual a partir de ahora, aunque tampoco sabes como va a ser en realidad. Te levantas deseosa de hablar con él, por eso coges tu móvil, conectas el Wi-Fi, y te conectas. No está, aún es pronto. Esperas, intentas aguantar pero te vuelves a dormir, entonces cuando te acuerdas de que estabas conectada coges el movil. Sí.. ahí está, te ha saludado. Te despiertas automáticamente como si te fueran a dar un millón de euros. Empiezas a hablar con el y notas que el ambiente está mucho más agradable (aunque sea a traves de una mini pantalla). Te gusta hablar con él, ya no os preocupais mucho por la cortesía de preguntar qué tal. Entonces recuerdas, ese "te quiero" que tanto significo para ti, esa canción que te dedicó, todas las conversaciones que habeis tenido, todo. Poco a poco, palabra tras palabra, vas notando como se hace más profundo, como se hace más sincero el ritmo de la conversación. Sabes que puedes contar con él. Fantaseas un poco cerrando los ojos y soñando con que él está a tu lado, sonríes. La situación ahí fuera no está bien, pero él te hace olvidarlo por un rato. Puede que esta vez no esté todo tan bien ahí fuera...

Cuando le conoces [PARTE 3]

Él te sigue hablando, poco a poco la conversación va tomando forma y tú te olvidas de lo que estabas pensando. Entonces sale el tema de tu tablón, que al parecer ha notado que se trata de él. "¿De verdad piensas eso de mi?". Está confuso, no es el momento adecuado para dejar que su mente maquinee, así que le confiesas. "En realidad, no es así todo lo que pienso...". No sabes si te cree pero por si aún no se ha quedado tranquilo, le ofreces escribirle a él directa y personalmente. No sabes qué vas a decirle, solamente piensas en que tienes que tener cuidado con lo que escribas porque a veces puede hacer daño. Intentas escribir lo más cariñosamente posible para que no se sienta incómodo al leerlo, y no sabes si lo consigues, pero sigues a ello. Entonces omites una parte, sí, esa parte que en realidad quieres decir pero que no dices por puro respeto a su situación, porque quizá no sea el momento adecuado, piensas. Entonces él habla contigo, él mismo te dice: "quiero que me lo digas, creo que lo necesito....". Le preguntas que si está seguro por segunda o tercera vez, no quieres que nada cambie y de hecho le avisas de que puede cambiar algo. Él te vuelve a decir que sí, y entonces te preparas. Se te pasan mil cosas por la cabeza pero tienes que seleccionar. Se lo sueltas, así como si nada importara. Entonces se calla, no te escribe, no te contesta. Empiezas a asustarte. "¿Sé habrá molestado?". Te llama por teléfono. Tan solo quiere que escuches y te lo dice. Aceptas, y escuchas. Te tiembla todo el cuerpo y tu corazón está para echar carreras. Silencio, suspiras. Qué abrazo le darías ahora mismo. Vuelves a suspirar, entonces él, con todas sus ganas, te lo dice. "Te quiero". Te paralizas, e inconscientemente sale una lágrima de tu ojo derecho. Sí, del derecho. La secas e intentas mantener la respiración constante. No puedes y te ríes en silencio, no puedes hacer ruido. No te esperabas en absoluto que fuera a tener esa reacción. Te encanta que te hable, no quieres dejar de hablar con él. Pero sabes que eso le está costando dinero y para que tú estés hablándole por el ordenador y él esté hablando solo, pues le dices que cuelgue. Te pregunta porqué. "Porque te vas a gastar mucho dinero". Entonces te dice "el amor no entiende de dinero". Sonríes, es perfecto, piensas. Al fin y al cabo cuelga, y seguís hablando. Hasta las 6 de la mañana sin parar de hablar. Sabes que tu vida empieza a cambiar a partir de ahora.

Cuando el despertador es oportuno ;)

Si hay algo más bonito que las palabras, son los hechos. Déjate llevar por la situación y olvida tus ideales, mantén contacto constante con sus ojos y no te olvides de su sonrisa, esto provocará la tuya y poco a poco iréis avanzando, mano a mano, cada uno con sus "cosas", que se dice, con sus diferencias del resto. Pronto verás cómo la realidad de tu vida se difunde y tu mente se centra en sus labios, te acercarás a él y puede que susurres algo. No te importa, ahora mismo no te importa nada más que su rostro y sus manos, manos que van acariciando tu cuello, nuca, bajando por la espalda poco a poco. Esas manos te cogen por la cintura y sin darte cuenta estás debajo suya, sonríes y te sonrojas. Entonces ahí es cuando tu despertador suena.

sábado, 13 de agosto de 2011

Cuando le conoces [PARTE 2]

Ahora que ya has pensado en lo bueno y lo malo, te decides a tomar una decisión. Te tiemblan los dedos y la mente no te responde. "Bueno, esperaré a que quiera hablarme", piensas. No vas a poder y lo sabes, pero aun así aguantas. Esperas durante una hora, y aun sabiendo que él puede que se marche en breves, mantienes tu orgullo bien alto. Al fin te habla, pero no le preguntas nada. No sabes que reacción tendría y por tu cabeza pasan mil cosas. Lo único que tienes claro es que estás dispuesta a hacer lo que esté a tu alcance para que él sea feliz, aunque no te necesite a ti para ello, por eso te callas. Bueno al menos sabes que fue él quien te hablo, eso significa que al fin y al cabo algo le importarás. Te quedas paralizada y no sabes que decirle. Crees que lo dejarás para otra ocasión, para cuando consigas tener más valor.

Cuando le conoces [PARTE 1]

Y de pronto, te dice te quiero. Tú por supuesto le crees, y le dices que tú a él también. Entonces pasa, poco a poco vais gustándoos cada vez más. Pero hay tres problemas gordos, entre otros bastante menos importantes. Primero, está la distancia, ese gran enemigo al que tanto odiamos, que no os va a dejar veros a menudo. Entonces él te dice: "no, si yo tengo coche, por eso no te preocupes". Vale, dejas de pensarlo. Segundo, está la edad. Aunque digan que la edad no importa tu sabes que es mentira, que en realidad varía mucho de una relación entre dos personas de la misma edad a una entre dos personas de distinta edad, y más si son más de dos años. Tercero, está la novia de él. Si, así sin más te enteras de que tiene novia. "Vale", piensas, "no importa, al fin y al cabo se verá con el tiempo si le importo yo más que ella". Pero sabes que te estás engañando. Sabes que ella, estando más cerca, para él es mucho más accesible. Además, es su novia desde antes de conocerte a ti, que eso también influye. Ahí es cuando te planteas si deberías o no luchar por él. Aún no has mirado los pros y los contras, y es lo primero que deberías hacer. Cuando los mires, seguimos.

Cuando siento.

Y de pronto ves que con un simple "estaba preocupado por ti" te hacen sentir culpable. Entonces piensas, primero en que es verdad que no le has informado de nada de lo que hoy iba a pasar, después por otro lado, piensas que tampoco tendrías porque decirle nada, ya que al fin y al cabo simplemente es tu amigo. Y ahí es cuando pasa. Te das cuenta de que lo que se llama amistad está avanzando inesperadamente, y que quizá tanto entendimiento quiera decir algo. Yo no digo nada pero la noche del 13 hay Luna llena.

viernes, 12 de agosto de 2011

Cuando la sociedad te manipula

La sociedad me ha hecho asquearme, me ha enfadado con el mundo entero y solamente veo mis razones. En realidad no necesito a mucha gente para salir adelante, con un simple empujoncito me basta para seguir. En realidad soy medio auto-suficiente, tan sólo me queda aprender unas cuantas cosas básicas y podré valerme por mi misma. Tengo que tener cuidado con cosas que estén rotas o a punto de romperse, cosas que haya podido recuperar tras romperlas y tal. Por lo demás, podría decir que TODO ESTÁ BIEN.

Cuando la familia te apoya.

La gente se sorprende de que prefiera quedarme sola en mi casa con mi familia a salir con mis amigos para ir al cine, a un parque, etc. Lo único que pasa es que de vez en cuando necesito un poquito de apoyo familiar psicológicamente aunque ellos ni siquiera sepan que me están ayudando. Para mi no hay nada mas importante que mi hermano, y a continuación mis padres. Los mejores momentos de mi vida los he pasado y los pasaré con ellos, por muy importante que sean el resto de personas sé que mi familia no me abandonará como pueden hacer los otros.

jueves, 11 de agosto de 2011

Cuando tu almohada se vuelve en tu contra.

Me desvié de mi camino, lo sé. Por suerte he tenido el valor de frenar a tiempo, despedirme de todo lo que a mi ha llegado y volver a quedarme SOLA. Realmente estoy mejor estando sola, sinceramente no necesito a nadie para sentirme bien, me basta con poder hablarme a mi misma sin que nadie me mire raro ni hablen de mi. Aunque tampoco me importa lo que hablen de mi, la envidia les corroe y sus vidas son tan amargadas que se dedican a hablar de alguien que en realidad no es nadie. Entonces yo me he dado cuenta de que no merece la pena luchar nada más que por tu madre, tu padre y tu hermano/a si tienes. Tus amigos van y vienen, y la pareja llegará cuando sea necesario. Y mañana me como el mundo.

Cuando se calcula la media de algo.

Los sentimientos por suerte o por desgracia es lo que nos hacen cambiar nuestro humor. Si un día te levantas de malas, normalmente todo lo que te digan te sentará mal, pero si llega alguien que es la persona a la que estuviste animando tú y le cuentas lo que te pasa, pues probablemente esa persona intente ayudarte en todo lo que pueda. Entonces es ahí donde se demuestra todo, ahí, en el peor momento, es cuando deben decirse las cosas, es cuando se debe hablar. Lo duro es afrontar esas palabras, pensar y pensar en ello. Hay que vivir la vida, si, pero también hay que mirar las consecuencias de todo. Dame tiempo, algo así como poco más de media hora tras verte.

martes, 9 de agosto de 2011

Cuando hablan de mí sin saber.

Odio esperar al tiempo, la lluvia cuando estoy sola. Me gusta que me miren y sonrían y bailar mientras limpio con la música a tope. Soy de las de rap, aunque me gusta todo, salvo en fiestas, que prefiero algo bailable. Me encanta que me den cariño y me acaricien por todo el cuerpo, los besos en el cuello y las guerras de miradas. Me enamoran los niños rubios con ojos azules y un poco más altos que yo, que me hagan reír y me sienta cómoda con ellos. Aunque en realidad me terminan gustando morenos con ojos marrones profundos aunque con las mismas cualidades. Tengo mil defectos, que en realidad es lo que tú tienes que descubrir de mí.

Cuando las palabras suenan fuertes.

Estos días he estado pensando. ¿Por qué nos cuesta tanto ser nosotros mismo? Vivimos fingiendo una personalidad y una forma de ser, respetamos un protocolo de sociedad que nosotros mismos provocamos y nos quejamos de que no tenemos libertad. Nosotros mismos hemos impuesto unas leyes que no interesan en realidad, y aún así no cumplimos. Ayer me llamaron borde, varias veces y varias personas. ¿Qué pasa, no te gusta? Pues nadie te ha mandado hablarme, y si lo haces es porque simplemente te gusta mi forma de ser. Y si no te gusta, te sientas ahí y esperas a que me importe. Y si quiero ser yo lo soy.

viernes, 5 de agosto de 2011

Cuando alcanzas la personalidad adecuada.

Cuando llega el momento de cambiar, te asustas. Pero una vez que cambias y lo piensas, piensas en que quizá puede que te hayas equivocado, o puede que realmente sea lo que necesitabas. Yo, he cambiado. De ser una romántica enamoradiza a vivir la vida como quiero, a salir con quien me apetece y cuando me apetece, a tomar decisiones por mi misma y no depender de nadie. Desde entonces, las cosas me van mejor, mis ideas están mas claras y la gente se muestra como es estando conmigo. Luego me dicen que quieren ser como yo, les digo que no se esfuercen en parecerse a nadie y que sean ellos mismos.

lunes, 1 de agosto de 2011

Cuando te vi de nuevo.

Lo único que no quería era que volviera a pasar, te considero como mi hermano y no quería que me pasara esto. Me pides que imagine, me me imagine a tu lado. ¡Pues claro que me imagino! Siempre he estado soñando con ello. Lo que no quiero es pensarlo demasiado. Prefiero que me cuides, como hiciste aquella vez, que me digas lo que hay y que me asustes, aunque me hagas llorar, siento la necesidad de que me vuelvas a prestar tu atención por un tiempo, otra vez. Con tal de volver a escuchar que me amas, soy capaz de cualquier cosa. Porque yo, también te amo. Y quizás más de la cuenta.