Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
Visitas
sábado, 13 de agosto de 2011
Cuando le conoces [PARTE 2]
Ahora que ya has pensado en lo bueno y lo malo, te decides a tomar una decisión. Te tiemblan los dedos y la mente no te responde. "Bueno, esperaré a que quiera hablarme", piensas. No vas a poder y lo sabes, pero aun así aguantas. Esperas durante una hora, y aun sabiendo que él puede que se marche en breves, mantienes tu orgullo bien alto. Al fin te habla, pero no le preguntas nada. No sabes que reacción tendría y por tu cabeza pasan mil cosas. Lo único que tienes claro es que estás dispuesta a hacer lo que esté a tu alcance para que él sea feliz, aunque no te necesite a ti para ello, por eso te callas. Bueno al menos sabes que fue él quien te hablo, eso significa que al fin y al cabo algo le importarás. Te quedas paralizada y no sabes que decirle. Crees que lo dejarás para otra ocasión, para cuando consigas tener más valor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario