Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
Visitas
viernes, 19 de agosto de 2011
Cuando tengo que esperar al tiempo.
Mi cabeza le da muchas vueltas a todo. Tiempo. Tan sólo 22 días de límite, alguno más quizá.. En el momento en que sepamos qué se siente al estar juntos, en la misma habitación, en el mismo lugar y ambiente, entonces quizá podramos ver qué queremos en realidad. Una propuesta mejor, una inesperada visita durante mis escasas vacaciones. Playa, noche, mar... suena bien. Sería un honor para mi la oportunidad de tenerle cerca sólo para mi, algo que no salga de aquel lugar, que sea un secreto entre la playa él y yo... Una de las cosas más bonitas que podría tener la oportunidad de hacer. Pocas veces puede que me pase eso, al menos hasta dentro de 2 o 3 años. La impaciencia es superior a mi.
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